A 44 años del inolvidable Crimen de Barbados

Cada seis de octubre Cuba se viste de luto en recordación del Crimen de Barbados, nombre que recibió el atentado cometido en igual fecha, pero de 1976, frente a las costas de Barbados, contra un avión comercial de la Isla en pleno vuelo. La nación caribeña y las familias de las víctimas condenan, cada año, enérgicamente el hecho, en el que 73 personas perdieron la vida (57 cubanos, 11 guyaneses y cinco coreanos).

A 44 años de la tragedia, la destrucción con bombas instaladas en el interior de la aeronave CU-455, es considerada, hasta ahora, el peor ataque de este tipo en el hemisferio occidental y uno de los más brutales actos de terrorismo perpetrado contra la Revolución cubana por agentes de la CIA.

De acuerdo con investigaciones, el plan fue orquestado en Venezuela por los terroristas de origen cubano Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, quienes emplearon a dos venezolanos para la colocación de las bombas en el avión.

Estos últimos fueron apresados y condenados a 20 años de privación de libertad, Bosch, arrestado inicialmente y tras presuntos defectos legales quedó absuelto, mientras que Posada Carriles estuvo detenido durante ocho años, en tanto aguardaba una sentencia definitiva, pero logró huir con el apoyo de guardias de la prisión en la que se encontraba recluido.

Desde el primer momento el Gobierno de Estados Unidos obstaculizó la condena del brutal atentado en el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas, teniendo en cuenta que ellos mismos habían colaborado y el propio Posada Carriles, era un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Aunque Cuba no tenía en el momento del hecho pruebas concretas para acusar al Gobierno estadounidense de manera oficial, se demostró la participación de este en unos documentos de la propia CIA, desclasificados en 2005. Dichos textos señalaban que la CIA tenía información de inteligencia concreta, en junio de 1976, sobre planes de atacar con una bomba una nave de Cubana de Aviación por grupos terroristas cubanos exiliados en la Florida.

Con la mayor desfachatez, Posada Carriles negó su participación en el Crimen de Barbados, pero se contradijo en el tiempo, cuando ofreció detalles del masivo asesinato en 1994 en su libro “Los caminos del guerrero”.

Por el dolor causado a los familiares de las víctimas y a toda una nación, Cuba declara, en 2010, esta fecha como el Día de las Víctimas del Terrorismo de Estado.